Sebastián Wainraich y "el penal más largo del mundo" de Atlanta
El humorista apareció en la previa al cruce con Quilmes en TyC Sports y contó los detalles de uno de los momentos más emocionantes como hincha bohemio.

Fanáticos del fútbol sí los hay. Como gran ejemplo, Sebastián Wainraich. Actor y humorista pero, sobre todo, hincha de Atlanta a morir. Entre mil anécdotas, apareció una nueva y la contó en la previa al cruce con Quilmes, por la fecha 8 de la Primera Nacional, en un mano a mano descontracturado con TyC Sports. "El penal más largo del mundo", cuando el Bohemio se jugaba el descenso.
"Atlanta contra Cambaceres en Ensenada. Fui al partido que se suspende 7 minutos porque le cobran un penal a Atlanta que para mí no fue. Se suspendió el partido porque los de Cambaceres se colgaron del alambrado", arranca la anécdota, que sucedió un 5 de abril de 2003, por la B Metropolitana.
Un partido más que importante, porque el Bohemio se jugaba por no descender a la C. "Era el fin", definió Wainraich. Pero claro, antes de saber si mantenían la categoría o no, había un penal que patear, que no llegó a verlo por la suspensión del encuentro. La vuelta a casa sin certezas de lo que iba a pasar. "Cuando salía de la cancha le digo a un amigo: 'Es como el cuento de Soriano, el penal más largo del mundo'", agregó. Y es que esa pelota se pateó 24 días después a puertas cerradas.
"Yo dije: 'Tengo que ir'. En ese momento estaba en Arde Troya, que era un programa conducido por Matías Martin; y le digo al productor, también hincha de Atlanta: 'Me parece que es una nota para cubrir'. Me dijo que sí, me acredité y fui. Fue en la cancha de Argentino de Quilmes, que estaba embarrada", recordó el humorista con la misma emoción que en ese entonces.
¡ATLANTA - QUILMES EN VIVO! LA PREVIA DE UN GRAN CHOQUE EN LA PRIMERA NACIONAL

Finalmente llegó el día. Pateó Lucas (Ferreiro) a la izquierda del arquero, el arquero adivinó la esquina, pero fue gol, el que le dio la victoria a Atlanta y que mantuvo la categoría. "24 días esperando un penal, fue una locura. Me abracé con muchos colados que había", culminó la anécdota.
Wainraich mantiene la ilusión de ver al equipo en Primera División, algo que no sucede desde 1984. Después de varias temporadas que no fueron de su gusto, se vuelve a ilusionar con el campeonato que lo tiene puntero del grupo A: "Estamos mejor parados que otras veces, al técnico lo quiero y creo que tenemos buenos jugadores".

No te pierdas nada