Cómo es ser ball kid en el Argentina Open 2025
¿Qué es lo mejor y lo peor de ser alcanzapelotas en el Buenos Aires Lawn Tennis? Te contamos desde adentro cómo es la experiencia de los chicos que colaboran en el torneo.

Gorrita y campera azules, remera roja, bien deportiva. Se mueven de aquí para allá bajo reglas bien estrictas, según recorridos prefijados, aunque disfrutando de los 25 años del Argentina Open viendo a gran parte de los mejores tenistas del mundo golpear la pelotita en el Buenos Aires Lawn Tennis.
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Alrededor de 30 chicos y chicas, de entre 14 y 18 años, serán alcanzapelotas durante esta semana en el torneo de tenis más importante del país. Hoy su función es hacer una tarea mecanizada, pero en el futuro se sueñan dentro jugando.
Algunos aspiran a ser jugadores profesionales y otros, solamente, a continuar practicando la disciplina por simple entretenimiento y diversión. Disfrutan sus vacaciones escolares dentro de una cancha, nada mejor que en la Catedral.

Candela Calandrino, de 16 años, y Mariano Escalante, de 17, se entrenan desde los 5 años: ella en el Buenos Aires Lawn Tennis y él en Padua. Ya hace cuatro años que tienen experiencia en torneos, incluso en categorías menores como Challenger o Interclubes.
"Lo mejor es, como somos fanáticos, tener cerca a los jugadores e interactuar con ellos. Lo peor es muchas veces el calor, el cansancio que te estresa", cuenta la joven. Y el pibe agregó: "A veces te toca un jugador insoportable y es difícil".
"Llegamos a almorzar y después nuestros coordinadores (Nehuén y Romina) organizan los grupos para ir a las distintas canchas. Ellos, desde arriba, ven cómo salen las cosas y nos van dando indicaciones para que esté todo bien", narran ambos.
Almuerzan, meriendan y cenan juntos. Vienen con sus padres en muchos casos, otros por su cuenta. Más allá desde donde llegan y a qué hora se van -en muchos casos a altas horas de la noche- esperan con ansias cada nuevo día para aprender y compartir un momento entre ellos a través de un deporte que, mayormente, suele ser muy solitario.

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